EL SEGURO, EL ÚNICO GASTOQUE LA AUTORIDAD NO ECHARÁ ABAJO EN UNA REVISIÓN
- Martha Regalado

- hace 6 días
- 3 Min. de lectura
El comienzo de este 2026 nos ha llegado a muchos con gran entusiasmo por romper nuestros propios límites. Sin embargo, a otros los embarga una profunda preocupación ante un entorno económico, social y fiscal cada vez más incierto.
Hoy, empresarios, socios y profesionistas enfrentan una realidad clara: la autoridad fiscal cuenta con amplias facultades para revisar, cuestionar y, en su caso, desconocer gastos que considere improcedentes o no deducibles. Lo que ayer parecía una planeación válida, hoy puede convertirse en un ajuste, una multa o un crédito fiscal inesperado.
Entonces, ¿cómo proteger nuestro patrimonio sin exponernos?, ¿cómo planear con certidumbre y cómo tomar decisiones financieras poderosas sin miedo?
EL PROBLEMA NO ES GASTAR, ES GASTAR SIN PROTECCIÓN.
La planeación financiera tradicional se vuelve débil, incierta y frágil. Deducciones forzadas y estructuras mal diseñadas parecen tener hoy más riesgo que beneficio.
La incertidumbre nos impulsa a buscar e investigar soluciones. Y aquí está una de ellas: el seguro, que no solo cumple una función social maravillosa, sino también una función económica sólida.
EL SEGURO NO ES UN GASTO COMÚN CUALQUIERA
En el pasado ha existido la percepción de que contratar un seguro es un gasto innecesario, e incluso aburrido. Sin embargo, cuando está bien contratado, se transforma de un gasto ordinario en uno extraordinario.
La ley, tanto en México como en el mundo, lo considera un instrumento de protección y ahorro destinado a brindar bienestar al asegurado y a su familia. ¿No es eso lo que todos buscamos?
La Ley del Contrato de Seguro contempla que ciertos seguros constituyen patrimonio familiar, otorgándoles una protección jurídica especial frente a terceros. ¿No buscamos solidez y certeza en tiempos de incertidumbre?
¿POR QUÉ EL SEGURO ES ÚNICO?
· Protege directamente a la familia y al patrimonio.
· No depende de criterios cambiantes.
· Cumple una función social reconocida por la ley.
· Integra protección, previsión y, en muchos casos, ahorro.
· Está diseñado para dar certeza, no para especular.
Esta herramienta, o mejor dicho, esta arma poderosa, fue diseñada siglos atrás para proteger lo más valioso: la vida, la salud, el patrimonio y, muy importante, la continuidad financiera de todo ello.
En lo personal, después de tres décadas asesorando a empresarios y familias, he confirmado una constante: quienes han incorporado el seguro como una estrategia financiera necesaria, tanto en el ámbito empresarial como en el personal, han atravesado crisis económicas, fiscales y personales con mayor serenidad, lo que les ha permitido tomar decisiones correctivas inteligentes.
También he sido testigo de familias y negocios profundamente afectados por situaciones de crisis, en las que se perdió el patrimonio en toda la extensión de la palabra, simplemente porque el seguro fue considerado un gasto inútil e innecesario.
CONCLUSIÓN
Voltear a ver este contrato como una decisión financiera única y maravillosa, que nos resuelve casi todo —repito, casi todo—, habla de responsabilidad, cuidado y permanencia.
Lo que quiero decir es que el seguro protege aquello que a las personas les ha tomado muchos años construir, cuida lo que amamos y defiende su historia y su futuro.
Deseando un feliz y exitoso 2026, animo a recordar que los seres humanos fuimos creados con una esencia divina y que nada puede derrumbarnos.
MARTHA E. REGALADO CERDA
DIRECTORA GESEED
39 años asegurando lo que importa
Comentarios